Desde Aristóteles hasta Ausubel, Piaget, Vigotsky, Gonczi, Pèrrenoud, Delors, Ana María Prieto, Vargas Beal, etc., han sido muchos los interesados en argumentar al respecto. Nosotros mismos nos hemos adjuntado a esta situación desde que la experiencia de un primer día de clases tanto como estudiantes como docentes nos presentó un aprendizaje formal. Hemos vivido la aplicación de diferentes Teorías de Aprendizaje, con mayor o menor intensidad, y entre todas es posible rescatar que no es un hecho trivial el proceso educativo, pues requiere de complementar diversas dimensiones del ser humano, como nos lo indica Gonczi: “[…] una compleja estructura de atributos (conocimientos, actitudes, valores y habilidades) necesarios para el desempeño en situaciones específicas.”
Por otro lado, el marco constructivista nos indica que “competencia es la capacidad para movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos”, y dicha competencia, “[…] está fundada en conocimientos previamente existentes en el propio sujeto, y en segundo lugar, que tales conocimientos se ven movilizados a través de modelos pero a partir de la acción que los demanda a fin de que el sujeto se desempeñe eficazmente […]” (Pèrrenoud); lo anterior, como indica Carl R. Rogers, en una situación educativa que promueva más eficazmente un aprendizaje significativo “en la que las amenazas al sí mismo del estudiante se reducen a un mínimo, y en la que se facilite la percepción diferenciada del campo de la experiencia”. Todo ello, rechaza rotundamente la trivial limitación de cuestionar contenidos cualesquiera para evidenciar o medir un aprendizaje.
Dado lo anterior, los docentes requerimos acciones que movilicen la organización de los esquemas de los estudiantes, de acuerdo a la demanda de sus intereses. Difiero así, en lo que cita Vargas Beal, “[…] que sea poco o muy significativo un aprendizaje no depende del maestro, ni de las estrategias educativas, ni del programa, ni de la institución, sino del propio interés del estudiante que por lo demás no puede ser “sembrado” como tal por el maestro”… yo considero que los docentes, los programas, las instituciones educativas sí formamos parte estructural del proceso de aprendizaje de los educandos, pues si no fuera así, cualquier forma de observar y medir contenidos sería aplicable… y ya evidenciamos que no es así.
domingo, 13 de diciembre de 2009
sábado, 12 de diciembre de 2009
Aprendizaje y competencias
Si tomamos en cuenta que “el aprendizaje es el proceso a través del cual se adquieren nuevas habilidades, destrezas, conocimientos, conductas o valores como resultado del estudio, la experiencia, la instrucción y la observación”(1) y que una competencia es una “pericia, aptitud, idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado”(2), es posible estipular que ambos términos se explicitan mutuamente. Todos somos capaces de aprender, aunque nuestra metacognición sea diferente, y lo hacemos para permitirnos un desarrollo integral: cognitivo, conductual, pericial.
Dado lo anterior, las teorías de aprendizaje que considero influyen en dicho proceso son las siguientes:
* La perspectiva Conductista ha influido en el desarrollo de mis competencias docentes, por inicio, al redactar en formatos preestablecidos por mis autoridades mis secuencias didácticas, y al aplicar el ensayo-error en las mismas pues las he reforzado y repetido continuamente.
Por otro lado, ¿acaso no hemos aplicado en los estudiantes el condicionamiento operante cuando las acciones de los mismos “obtienen un refuerzo positivo” cuando les reconocemos públicamente sus logros o buenas calificaciones? O en su caso, una “enseñanza programada” al tener que identificar y nombrar los elementos químicos, los personajes y fechas de la historia, los elementos de la sangre… En fin, algo de conductista hemos conservado, aunque la propuesta es que no sea en el todo.
* A la Teoría del proceso de la información se le da cabida en el actual mundo del conocimiento pues si reconocemos científicamente que tenemos memoria a corto y a largo plazo de lo que captamos y filtramos del mundo de información que nos rodea, enlazándolo con lo realmente significativo para nosotros en su aplicación, haremos consciente este proceso para recuperar cierta información cuando nos sea necesaria.
* El Aprendizaje por descubrimiento debe formar parte activa dentro de las mismas aulas del plantel, en talleres, laboratorios, áreas verdes, deportivas e incluso áreas de exposición de prototipos, todo en aras de aplicar lo aprendido en la realidad que rodea al estudiante (una de las características principales del desarrollo de las competencias: la aplicabilidad).
* La Teoría Cognitivista reconoce al proceso mental que se encuentra detrás de cada comportamiento, por lo que a través del desarrollo de habilidades superiores del pensamiento (análisis, síntesis, manejo de la información, investigación, pensamiento crítico…) nos propone el desarrollo de competencias a través de actos didácticos asertivamente promovidos por el profesor.
* Finalmente, en lo que respecta al Aprendizaje significativo de Ausubel, éste va de la mano con el Constructivismo de Piaget y el Socioconstructivismo de Vigotsky, puesto que las competencias tienen un verdadero desarrollo al considerar los saberes previos de cada individuo, para que al hacerlos conscientes pueda confirmarlos o modificarlos dentro de un proceso organizado de aprendizaje, el cual se aplica tanto en actividades individuales como colaborativas; además, cada educando requiere de una actitud activa y de una adecuada motivación para ir construyendo su metacognición, hasta culminar con la aplicación de los saberes adquiridos; todo ello, acompañado de un profesor que le facilite tanto los recursos como las estrategias didácticas ex professo.
Así, tal vez debamos convertir nuestro quehacer educativo en una “Galatea” de Teorías educativas, cual Pigmaleón con su obra. La heterogeneidad de metacogniciones de nuestros educandos, así como de los contextos de los que preceden y en los que se desarrollan, nos obliga a aplicar múltiples teorías en la búsqueda del logro de habilidades, destrezas y actitudes que le permitan su desarrollo asertivo en el actual mundo del conocimiento.
(1) Wikipedia (2009)
(2) Diferencias de fondo entre dos acepciones posibles del término competencia
Si tomamos en cuenta que “el aprendizaje es el proceso a través del cual se adquieren nuevas habilidades, destrezas, conocimientos, conductas o valores como resultado del estudio, la experiencia, la instrucción y la observación”(1) y que una competencia es una “pericia, aptitud, idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado”(2), es posible estipular que ambos términos se explicitan mutuamente. Todos somos capaces de aprender, aunque nuestra metacognición sea diferente, y lo hacemos para permitirnos un desarrollo integral: cognitivo, conductual, pericial.
Dado lo anterior, las teorías de aprendizaje que considero influyen en dicho proceso son las siguientes:
* La perspectiva Conductista ha influido en el desarrollo de mis competencias docentes, por inicio, al redactar en formatos preestablecidos por mis autoridades mis secuencias didácticas, y al aplicar el ensayo-error en las mismas pues las he reforzado y repetido continuamente.
Por otro lado, ¿acaso no hemos aplicado en los estudiantes el condicionamiento operante cuando las acciones de los mismos “obtienen un refuerzo positivo” cuando les reconocemos públicamente sus logros o buenas calificaciones? O en su caso, una “enseñanza programada” al tener que identificar y nombrar los elementos químicos, los personajes y fechas de la historia, los elementos de la sangre… En fin, algo de conductista hemos conservado, aunque la propuesta es que no sea en el todo.
* A la Teoría del proceso de la información se le da cabida en el actual mundo del conocimiento pues si reconocemos científicamente que tenemos memoria a corto y a largo plazo de lo que captamos y filtramos del mundo de información que nos rodea, enlazándolo con lo realmente significativo para nosotros en su aplicación, haremos consciente este proceso para recuperar cierta información cuando nos sea necesaria.
* El Aprendizaje por descubrimiento debe formar parte activa dentro de las mismas aulas del plantel, en talleres, laboratorios, áreas verdes, deportivas e incluso áreas de exposición de prototipos, todo en aras de aplicar lo aprendido en la realidad que rodea al estudiante (una de las características principales del desarrollo de las competencias: la aplicabilidad).
* La Teoría Cognitivista reconoce al proceso mental que se encuentra detrás de cada comportamiento, por lo que a través del desarrollo de habilidades superiores del pensamiento (análisis, síntesis, manejo de la información, investigación, pensamiento crítico…) nos propone el desarrollo de competencias a través de actos didácticos asertivamente promovidos por el profesor.
* Finalmente, en lo que respecta al Aprendizaje significativo de Ausubel, éste va de la mano con el Constructivismo de Piaget y el Socioconstructivismo de Vigotsky, puesto que las competencias tienen un verdadero desarrollo al considerar los saberes previos de cada individuo, para que al hacerlos conscientes pueda confirmarlos o modificarlos dentro de un proceso organizado de aprendizaje, el cual se aplica tanto en actividades individuales como colaborativas; además, cada educando requiere de una actitud activa y de una adecuada motivación para ir construyendo su metacognición, hasta culminar con la aplicación de los saberes adquiridos; todo ello, acompañado de un profesor que le facilite tanto los recursos como las estrategias didácticas ex professo.
Así, tal vez debamos convertir nuestro quehacer educativo en una “Galatea” de Teorías educativas, cual Pigmaleón con su obra. La heterogeneidad de metacogniciones de nuestros educandos, así como de los contextos de los que preceden y en los que se desarrollan, nos obliga a aplicar múltiples teorías en la búsqueda del logro de habilidades, destrezas y actitudes que le permitan su desarrollo asertivo en el actual mundo del conocimiento.
(1) Wikipedia (2009)
(2) Diferencias de fondo entre dos acepciones posibles del término competencia
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competencias,
Teorías del aprendizaje
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